Castro del Río celebra durante estos días la XVIII edición de la Feria de Artesanía ‘Ars Olea’, un encuentro que convierte al municipio en referente andaluz de la creación artesanal y que cuenta con el apoyo de la Diputación de Córdoba. La cita, que se desarrolla del 10 al 12 de octubre en la Plaza de Armas del Castillo, reúne a artesanos, productores y visitantes en torno al arte, la tradición y la identidad cultural cordobesa.
El presidente de la institución provincial, Salvador Fuentes, acompañado por el alcalde de la localidad, Julio Criado, ha participado en la inauguración destacando que “Ars Olea no es solo una feria, es un espacio donde el talento se encuentra con la tradición, donde la economía se une con la belleza y donde la comunidad se refuerza a través del arte”. Fuentes ha subrayado además que “la artesanía es una forma de entender la vida, una expresión que encierra siglos de sabiduría y una manera de mirar el mundo con respeto, paciencia y creatividad”.
Desde la Diputación, el presidente ha reafirmado el compromiso de la institución con el sector, señalando que “queremos seguir apoyando este camino, promoviendo la formación, la visibilidad y el reconocimiento de nuestros artesanos, porque en cada uno de ellos late el pulso de nuestros pueblos, su cultura y su futuro”.
La feria, que acoge espacios expositivos y zonas temáticas, cuenta con la participación de las Zonas de Interés Artesanal (ZIAs) de La Rambla, Montilla, Los Pedroches y Córdoba. La programación incluye pasacalles, talleres, exhibiciones, actuaciones musicales, teatro, exposiciones y degustaciones, además de visitas guiadas a los principales puntos de interés del municipio.
Como novedad, Ars Olea 2025 incorpora un espacio gastronómico con productos de la marca ‘Sabor a Córdoba’, donde se pueden degustar los aceites de la D.O. Baena, los vinos de Montilla-Moriles y otros productos agroalimentarios elaborados en la provincia. Un escaparate que refuerza la unión entre la artesanía, la gastronomía y el turismo cultural.
Durante el fin de semana, Castro del Río vuelve a convertirse en punto de encuentro entre tradición y creatividad, ofreciendo al visitante una experiencia que combina arte, historia y sabor, con el inconfundible sello de la artesanía cordobesa.



