Representantes de los gobiernos y del sector vitivinícola de España, Italia y Francia han celebrado en Roma la reunión plenaria del Comité Mixto del Vino, un encuentro que ha servido para reforzar la colaboración entre los tres países —responsables del 85 % de la producción vinícola de la Unión Europea— y avanzar en posiciones comunes ante la reforma de la Política Agraria Común (PAC) y el nuevo paquete normativo del vino que impulsa la Comisión Europea.
El foro ha contado con la participación de los principales representantes institucionales y de las organizaciones de productores, que han coincidido en la necesidad de un diálogo permanente para fortalecer la competitividad del sector, garantizar la sostenibilidad y afrontar los retos de un mercado en transformación.
Durante la sesión, se ha abordado la situación actual del mercado vitivinícola, las perspectivas de la PAC 2028–2034 y la necesidad de adaptar las políticas comunitarias a los desafíos del cambio climático y a las nuevas tendencias de consumo. Los productores han pedido que el nuevo marco europeo incorpore las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel para dar cabida a innovaciones como los vinos desalcoholizados y las producciones sostenibles de baja graduación elaboradas a partir de variedades autóctonas.
Los tres países han coincidido en que el paquete vino en tramitación supone una oportunidad para reforzar a las bodegas europeas y mejorar los instrumentos de apoyo frente a los retos económicos y ambientales. Asimismo, han solicitado que los resultados del grupo técnico se apliquen con rapidez y que los trílogos europeos concluyan cuanto antes para su aprobación definitiva.
En relación con la reforma de la PAC, las organizaciones han mostrado su preocupación por el riesgo de que se debilite la arquitectura de apoyo al sector. En respuesta, las administraciones de los tres países han subrayado su compromiso de lograr mejoras sustanciales en las negociaciones y defender un presupuesto adecuado para garantizar los objetivos de competitividad, sostenibilidad y cohesión territorial.
También se ha tratado la nueva declaración política sobre enfermedades no transmisibles, en la que España, Italia y Francia han reafirmado su posición conjunta en defensa del vino como producto cultural y parte esencial de la dieta mediterránea. Los tres gobiernos se comprometen a mantener la coherencia política entre los acuerdos internacionales —como la declaración de Nueva York— y los debates en el marco de la Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea.
El encuentro ha concluido con un mensaje unánime de unidad y cooperación entre los tres principales países productores de vino del continente: una voz común en Europa para garantizar el futuro del sector vitivinícola desde la calidad, la sostenibilidad y el compromiso con las regiones rurales.
B. Bilbao
Redactora - Editora
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