José Perea crea su diseño inspirado en el Brut Nature Robles
Bodegas Robles se ha convertido por unas horas en taller y el vino en punto de partida creativo. En la bodega montillana, el diseñador cordobés José Perea ha llevado a cabo una acción poco habitual en el panorama enoturístico: la confección en directo de un vestido inspirado en el espumoso Brut Nature.
La intervención ha tenido lugar entre las botas de la bodega, en un entorno marcado por el silencio, la madera y el paso del tiempo. Allí, Perea ha cosido en vivo una pieza elaborada con más de cien metros de tul, trasladando al tejido conceptos asociados al espumoso como la ligereza, la burbuja y la celebración. El proceso creativo, desarrollado en aproximadamente una hora, ha formado parte esencial de la experiencia.
Lejos de plantearse como un desfile o una presentación convencional, la acción se ha concebido como un ejercicio de creación abierta, donde el público ha podido asistir al nacimiento de la obra en el mismo espacio que inspiró su diseño. La bodega ha dejado de ser un simple escenario para convertirse en parte activa del relato, integrando vino y creación contemporánea.
El resultado final ha recibe el nombre de Brut Nature Robles, una pieza concebida y ejecutada íntegramente en la bodega. El vestido, presentado entre filas de botas, simboliza el diálogo entre oficios artesanos que comparten valores como la paciencia, la precisión y el respeto al proceso.
Desde la bodega, la iniciativa se enmarca en una forma de entender la cultura del vino que va más allá de la visita o la cata, apostando por experiencias que conectan el vino con otros lenguajes culturales. La propuesta sitúa al vino no solo como producto, sino como elemento capaz de generar nuevas lecturas y expresiones creativas.


