El sector del vino toma protagonismo en Sabor a Córdoba con una mirada puesta en el turismo y la proyección provincial
La segunda edición de Sabor a Córdoba ha vuelto a situar al vino en el centro del debate gastronómico y turístico de la provincia. La presencia de bodegas, lagares y profesionales del sector ha reafirmado la fuerza de Montilla-Moriles como patrimonio identitario y como motor de proyección para todo el territorio. Rafael Llamas, alcalde de Montilla, destacó que el vino “trasciende mucho más que la Denominación de Origen” y defendió la necesidad de consolidar una estrategia conjunta que permita atraer al visitante que llega a la capital hacia los municipios vitivinícolas de la provincia.
La jornada dejó también espacio para la divulgación. Francisco Robles condujo una cata centrada en la versatilidad de la uva Pedro Ximénez, explicando sus características y cómo un mismo fruto puede convertirse en vinos generosos, espumosos, vinagres, cremas, vermut o frizzante, una muestra de la riqueza técnica y creativa que define hoy al marco Montilla-Moriles.
Una demostración de la riqueza técnica del marco Montilla-Moriles, protagonista también del Túnel del Vino, Ver Noticia completa con Mara de Miguel.
El ambiente en la feria fue constante. Productores y elaboradores confirmaron que la afluencia de público ha sido alta, con visitantes que ya conocían sus productos y otros que se acercaban a degustarlos por primera vez. Algunas bodegas señalaron que, aunque la presencia de profesionales fue discreta, sí se generó interés real por las visitas enoturísticas, una tendencia que continúa creciendo dentro del sector. Otros participantes destacaron el apoyo logístico del Ayuntamiento y el papel de la feria como plataforma para acceder a distribuidores y nuevas cadenas de supermercados en Córdoba.
Entre las novedades presentadas, varias casas vinícolas aprovecharon la feria para dar visibilidad a nuevos productos, como un rebujito embotellado orientado al consumo urbano. Bodegas Alvear subrayó la importancia de este espacio para promocionar no solo su catálogo sino también sus visitas guiadas, uno de los pilares actuales del enoturismo cordobés. El tránsito constante de asistentes —tanto particulares como profesionales— confirmó que el vino sigue siendo uno de los grandes reclamos de Sabor a Córdoba.
El evento, cada vez más consolidado, deja una sensación compartida: la provincia posee una oferta vinícola diversa, sólida y preparada para convertirse en un atractivo turístico de primer nivel. Sabor a Córdoba ha vuelto a demostrar que el vino es cultura, economía y territorio, y que su mejor escaparate está precisamente aquí, donde nace.
B. Bilbao
Redactora - Editora
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